martes, 15 de agosto de 2017

Tu sonrisa

¿Sabes? Me retaste. Me hiciste limpiar y sacar escombros. Me hiciste reír, me hiciste escribir. Pensé que podía encontrarte lugar. Tu sonrisa lo valía: que probara, que me levantara, que me cuestionara. Te quería mostrar mi mundo pero tenía miedo, no sabía si lo entenderías. Y quería conocer el tuyo. Tu sonrisa lo valía: brindarte un espacio y que lo tomaras, quizá pequeño pero prometedor, porque nadie había entrado en años y creo que nadie más entrará.


No sé si te asusté. Lo lamento. Quise decirte de todo sin decirte nada. Siento que no hubo tiempo y tal vez las horas sinceras no alcanzaron, no fueron suficientes. Pero lo prometí y respetaré tu decisión, aunque muera por contártelo todo. No fueron noches perdidas: Te abrí un espacio que es para ti, aunque no lo uses. Quiero que lo sepas: es tuyo. Ojalá lo recuerdes siempre. No fueron noches perdidas: tu sonrisa lo valía. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario